¿Qué pasará cuándo descubras que me has perdido?
¿Qué pasara cuándo sepas que mi corazón roto y viejo nunca pudo ser tuyo, jovencita?
El frescor de tu piel no combina con mis cicatrices de tantas batallas perdidas, tantas uñas, tantos colmillos.
Tus ojos puros se ensuciarían al ver el podrido que estoy por dentro.
Y cuándo te conviertas en una vieja, serás sabia. Y te acordarás de mí.