Para continuar a historia de ontem

Posted by tarrask on October 21, 2010 · 9 mins read

Ontem eu republiquei um conto em espanhol e prometi publicar a continuação. Lá vai. Andei relendo, acho uma pedrada, violento e triste. Ainda não sei porque demorei tanto pra publicar isso.

Iratxe 2
I hurt myself today to see if I still feel
I focus on the pain, the only thing that’s real
The needle tears a hole, the old familiar sting
Try to kill it all away, but I remember everything

What have I become, my sweetest friend
Everyone I know goes away in the end
And you could have it all, my empire of dirt
I will let you down, I will make you hurt
Nine Inch Nails, Hurt

**
Me das miedo. De verdad, Iratxe, hay algo en ti sobrenatural, primordial, anterior a la nada. Eres un misterio insondable, el lado oscuro de la luna.

Hace tiempo, mi gran horror era no saber qué iba a pasar en el futuro. Solía hacer planes, intentar saber qué buscaba de la vida y qué iba a encontrar. Hoy, mi tesoro es una hoja de papel donde apunto las cosas excepcionales que me han pasado, que he hecho, o que he logrado obtener. Tu nombre está ahí, por supuesto. No apunto porque sigo teniendo. De la vida, solo llevo memorias, y la tuya será una de ellas. Sabias que iba a ser así, y que eso iba a durar poco, solamente el tiempo que quisieras. No más.

Mi deseo era que durara más, pero no me cabe a mi elegir. Nunca me cupo. En mi egoísmo, me reservo el derecho de no entrar en ningún juego de amor. Hace tiempo, decía que ellos existian para seren jugados, pero hoy no tengo el valor para ganar y hacerte ganar a la vez, así que prefiero perder por no entrar en campo.

No entiendo qué quieres, y puede que haya tomado decisiones malas. Es un riesgo, pero tú nunca hiciste nada para impedirme de tomárlas. Entonces, enfrento mi miedo al desconocido, mi miedo a ti.

Mi miedo me hace sentir vivo. Siento el sabor metálico del terror cuando respiro. Con la boca seca, los ojos vagos, escucho latidos descompasados de mi corazón, mientras espero una respuesta.

Me he herido. No quiero evitar el dolor. Todo es dolor y el dolor viene exactamente del deseo de evitar el dolor. Ces’t Buda. Estoy destrozado, siempre he estado, y no te pido que intentes pegar mis trozitos en una persona. Puedes moler mis huesos y mi carne, mezclando con mi sangre y creando un barro asqueroso y primordial. Con él, puedes moldar mi yo perfecto para ti. Pero no tengas pena. Nunca tengas pena.

Yo no escribo sin dolor. Y no vivo sin escribir.

Siento no haberte dicho palabras de amor. Siento haber respirado poco tu hálito caliente y húmedo que sabía al explendor de la vida. Siento haberte masticado poco. Pero siento de verdad por las palabras. Después, cuando no podemos más agir, las palabras son lo que quedan, y se hacen fuertes. Cuándo éramos algo, si algún día lo fuímos, las acciones valian más.

Aumenta tu muro y las cejas que separan tus emociones de mi capacidad de comprenderte. No me dejes entrar, bloquéame. Así, te acepto sin entender, cierro los ojos y me hundo en tus brazos, o en mi infierno personal, lo que tú quieras.

No sé que buscas ahora, no sé qué quieres. Eres una diosa de mármol articulada, perfecta y cruel como una criatura inmortal, pero tampoco eres indestructible. Infelizmente, no conozco tu punto débil. Y tampoco creo que tuviera coraje para atacarlo.

¿Sabes la Síndrome de Estocolmo? ¿Los captivos enamorados de los captores? Es una historia parecida. Los enfermos de dolores crónicos, cuando son curados, quedan meses y años sintiendo una sensación fantasma, y al final, siempre echarán de menos.

Tu puedes ser mi media naranja fantasma. En ti, personifico la deidade, la perfección creadora del universo que he perdido. Y te seguiré deseando, porque no te puedo tener.

El deseo siempre viene de la imposibilidade de poseer. Por eso nunca me deseaste, porque siempre he sido tuyo. Por eso siempre te he querido, porque nunca fuiste mía.

¿Te acuerdas el día en que dibujé tus piés, y bese al dibujo como si fuera real? ¿Te acuerdas que me dijiste que me parecía a un tonto y te hacia gracia? Pues eso hoy es un recuerdo triste.

Lo guardaré y desearé para siempre tener tus pies en mis manos. Por no tenerlos.

Iratxe, los dibujos nunca te substituirán, pero los guardaré como mapas de un tesoro perdido. Tus pies, que saben a gloria, que nunca más vestirán tacones y pisarán mi corazón. Tus dientes no me rasgarán, tus garras no me abrirán el pecho. ¿Por qué?

Me gustas cuándo callas porqué estás como ausente. Lejos de mí, siempre he hablado contigo, te he escrito, nunca te he dicho. ¿Hizo falta? Si todas las notas, todos los comentarios, todas las palabras de amor que no te dije están aqui, disfrazadas. Un poco pálidas, con poco aire, con la aparencia de un niño que acaba de salir de una enfermedad infantil que te deja preso a una cama por dos anos y te transforma en intelectual. Quisiera escribirte una carta de amor. Pero todas as cartas de amor são ridículas / não seriam cartas de amor se não fossem ridículas / todas as palavras esdrúxulas / como os sentimentos esdrúxulos / são naturalmente / ridículas. Así que, juntando Neruda y Pessoa en el mismo párrafo, te escribo de manera ridícula para decirte que te quiero, aunque desde lejos.

Una página en blanco antes de escribirte es como saltar un abismo de ojos cerrados o coger el cuchillo para cortar las venas. Sudo, tiemblo, parpadeo, mi boca seca y tengo ganas de desistir. Pero sólo voy a perder si me quedo en silencio. Así que me corto, salto y te escribo con mi sangre lo que mi boca seca no consigue pronunciar.

Las palabras salen como un chorro caliente, de vida o de muerte, como si expeliera toda mi angústia de una vez, y me quitara de encima el peso de sentir en ese mundo que no fue hecho para los que sienten. Las puedes guardar, o tirarlas, limpiarte el rostro y olvidarte de todo que pasó. ¿Qué se debe hacer cuando alguién te da el último beso, y sabes que es el último? ¿Lo rechazas, besas por obligación, aprovechas al máximo? ¿Intentas guardar el sabor por el máximo de tiempo posible? Bueno, fue lo que he hecho yo. Espero sentirlo en mi memoria por un largo tiempo, aún.

¿Si me gusta el dolor? ¿Puedo vivir sin aire? Me creía indestructible por no necesitar respirar, lo hacía por diversión. Me has probado que no, que el dolor es el aire que respiro y lo que me mueve. Me has enseñado el camino. Como un tatuaje, lo llevaré conmigo, y lo enseñaré con orgullo, como una cicatriz de batalla que he ganado en nuestros combates.

Te sigo viendo en todas partes. En casa, en la calle, en el trabajo. Cierro los ojos y te veo. I’ll keep and treasure it.

Sólo quiero que sepas que no sé aún cómo reaccionar a ti. No te entiendo. Es lo que los religiosos llaman misterio. ¿Qué hago? ¿Qué debo hacer? Ah, si lo supiera, lo hubiese hecho antes. Sigo, como siempre, igual.

La sangre corre más deprisa cuando te veo. Es miedo.

El corazón bate más fuerte cuando te quiero hablar. Es miedo.

No puedo evitarlo. Enfrento al miedo y espero tu respuesta. Porque me dolerá de todas formas. Me torturarás con una sonrisa, y te contestaré con otra.

Sólo tengo un límite. No quiero herirte. Nunca. Soy egoísta y quiero el dolor sólo para mi.